✍🏼 Redacción GermaDor [ @germador_ ]
📸 Archivo personal
📍 Teatro Astor Plaza
Hay canciones que no necesitan presentación. Basta escuchar sus primeros acordes para que aparezcan recuerdos, personas y momentos que parecían guardados en algún lugar de la memoria. Ese es el lugar que ocupa Coti en la música en español, un cantautor que ha construido una carrera alrededor de historias que han trascendido generaciones.
El artista argentino regresó a Bogotá el pasado 3 de noviembre para ofrecer una presentación en el Teatro Astor Plaza, en un encuentro con el público colombiano que tuvo como protagonista un repertorio ligado a la historia del pop latinoamericano.
Con más de dos décadas de trayectoria, Coti Sorokin ha logrado consolidarse como una de las voces y plumas reconocibles de la canción latinoamericana. Su catálogo reúne temas como «Nada fue un error», «Antes que ver el sol», «Otra vez», «50 horas», «Tu nombre» y «Te quise tanto», canciones que han acompañado distintas etapas de la vida de quienes han encontrado en sus letras una forma de contar sus propias historias.
Su huella también se extiende a composiciones que alcanzaron popularidad en las voces de otros intérpretes. «Color esperanza» y «¿Dónde está el corazón?» hacen parte de ese legado que demuestra su capacidad para escribir canciones que encuentran nuevos caminos y públicos.
La noche también contó con la participación de Natalia Natalia como artista invitada, sumando otra voz a este encuentro musical. Su presencia hizo parte de una velada en la que las composiciones, las historias y las emociones fueron protagonistas.
La visita a Bogotá llega después de un periodo de actividad internacional para el músico, quien durante 2025 celebró los 20 años de su álbum «Esta Mañana y Otros Cuentos» con una gira especial. En 2026, además, continuó recorriendo escenarios y festivales internacionales, mientras presentó nueva música, entre ella «Tus Errores», junto a Olivia Wald.
En el Teatro Astor Plaza, su regreso representó una oportunidad para reencontrarse con un público que ha hecho de sus canciones parte de su propia banda sonora. Porque, al final, algunas melodías consiguen algo que pocas expresiones artísticas logran: permanecer en el tiempo sin perder el significado.
Coti es parte de esa historia. La de las canciones que pasan de una generación a otra y que, cada vez que vuelven a sonar, nos recuerdan que hay recuerdos que nunca dejan de tener música.




