Home Cinemador. ‘La Nevera Sonora’: un Año Abriendo las Puertas de la Música Para...

‘La Nevera Sonora’: un Año Abriendo las Puertas de la Música Para Contar las Historias que Otros no Cuentan

0

✍🏼 Redacción Canal Capital

📷 Archivo personal

📍 Canal Capital

Hace un año, Canal Capital abrió una puerta distinta para hablar de música. No era una puerta hacia las listas de éxitos ni hacia la promoción de artistas; era una invitación a descubrir las historias que existen detrás de cada canción, de cada escena y de cada movimiento cultural. 

Así nació La Nevera Sonora, un programa que se ha consolidado como un espacio para comprender la música como un reflejo de la ciudad, de la memoria y de la sociedad. Una vitrina para el talento local y nacional que combina entrevistas, reportajes, actuaciones en vivo, análisis y contenidos digitales exclusivos.

Conducido por Andrés Salazar y Carolina Rodríguez Mange’, el programa desglosa lo qué está pasando con la industria y se lo presenta a la audiencia de manera digerible, entretenida e interesante, con momentos de reflexión, con momentos de análisis, de crítica, pero sobre todo con momentos de información y entretenimiento.

Andrés ¿El proyecto que planteó si es hoy La Nevera Sonora?

Sí, es básicamente lo que algún día me soñé y escribí sobre este proyecto. Es muy gratificante ver que todo se materializó, no solamente en las secciones y el tipo de contenido, sino también en la factura, la calidad, el objetivo, la responsabilidad social y el posicionamiento en la industria. Mucho de esto tiene que ver con el gran equipo de trabajo: profesional, capacitado, ilustrado y que ya tenía en su universo mental todo lo que queríamos contar.

¿Cuáles han sido los principales aporte del programa? 

Ser un espacio fresco, renovado, donde la gente puede aprender, descubrir, entender muchas cosas de la industria musical en este país y en Latinoamérica. Un programa donde artistas, disqueras, managers, promotores y, en fin, agentes de la cultura, pueden visibilizarse, amplificarse y entender qué pasa hoy con las audiencias.

La Nevera Sonora es el regreso de la televisión musical, con el espíritu de su época dorada de los años 2000, pero con lenguajes actuales. Volver a ver videos, rescatar la importancia del audiovisual en la música, descubrir sonidos a través de los videoclips y definitivamente contar otras historias del universo musical que no se cuentan en los medios tradicionales y mucho menos en las redes sociales. Tener espacios de conversación profunda y redescubrir la industria musical.

¿Cómo ha recibido la industria este proyecto?  

La respuesta ha sido muy chévere. Los agentes de la industria dicen que hacía falta un espacio así, donde se pudieran contar otro tipo de historias, que no sólo se quedara en la promoción de artistas y eventos, sino que se tuvieran conversaciones pertinentes de algo tan serio e importante como lo es, por ejemplo, la ley de la música y cómo impacta eso al país. Pero también conversaciones mucho más distendidas, como qué significa ser un fan o cómo la ciudad refleja la música en sus muros y en su cotidianidad. 

¿Qué comentarios le han generado mayor satisfacción? 

Los que destacan el trabajo investigado, contrastado, que va mucho más allá de lo promocional o de lo superficial, que cuenta con diversidad de voces porque en nuestros paneles de entrevista y notas en calle siempre hay diferentes perspectivas que completan un espectro grueso y espeso de las conversaciones. A veces es muy difícil conectar el pasado con el presente y el futuro, hacer buenos puentes y paralelos y mantener un lenguaje cercano y fresco. 

La Nevera Sonora también dio origen a La Nevera Sesiones. ¿Cómo nació esa idea? 

Fue un formato que me soñé hace mucho tiempo: interpretación musical en vivo o grabada, así que cuando me enteré de que había interés por este tipo de formatos, se me ocurrió que lo que teníamos que hacer era intervención de la ciudad con artistas tocando música en diferentes espacios cotidianos, desde una tienda en una esquina hasta una estación de Transmilenio, un mirador, Monserrate o los lugares típicos. 

En La Nevera Sesiones, vemos cómo Bogotá conversa con la música y cómo la ciudad es un lienzo perfecto para que la música haga lo suyo en un fondo marco muy interesante. No queríamos parar y maquillar las calles, así que llegamos a un punto en el que el artista tocaba en condiciones reales: con trancón, mucho ruido, mucho sol o inclusive lluvia. Fue una locura a nivel de producción, pero con el apoyo de la Secretaría de Cultura, con parte de nuestro equipo y con la productora Ojo por ojo pudimos hacerlo.  

¿Qué tal ha sido el trabajo al lado de Mange? 

Ha sido un hallazgo muy interesante y bonito en este camino. Si bien viene de redes sociales y sus contenidos, tiene madera para trabajar en televisión musical, es una apuesta para conectar públicos digitales y más jóvenes como la Generación Z. Es muy juiciosa con los temas, muy aterrizada con el discurso, le gusta investigar, le gusta estar, conocer y vivir las experiencias para después saber de qué hablar. Mange ha sido un ‘eslabón’ de esta cadena de producción y lo seguirá siendo.

¿Con qué invitados sueña en este segundo año? 

Con artistas que están haciendo cosas chéveres en la música, que están construyendo y mandando mensajes interesantes desde diferentes partes. No me importa si son invitados muy comerciales o mainstream; por ejemplo, un Juanes o un J. Balvin, o también invitados de corte más alternativo y más de nicho. Un Rubén Blades es uno de mis sueños para entrevistar en La Nevera Sonora, una Rosalía, un Ca7riel & Paco Amoroso. Aunque debo decir que hemos tenido buenos invitados como María Vega, como Jorge Drexler, Monsieur Periné y casi que todos los de nuestra escena local.

Finalmente ¿qué es lo que más disfruta al abrir esta nevera? 

Saber que se está haciendo un buen trabajo, que se le está prestando un buen servicio a la ciudadanía, que se están usando bien los recursos públicos, pero sobre todo que se está indagando en eso que muchas veces no vemos de la industria musical. Por eso, nos estamos esforzando por contar otras historias, por explorar, por no quedarnos en lo superficial, por encontrar maneras de comunicación actuales y exprimir el motor de comunicación tan grande que es la música y el arte.

Salir de la versión móvil