✍🏼 Redacción GermaDor [ @germador_ ]
📸 Cristián David García
📍 Teatro Astor Plaza
Hay bandas que se descubren en una canción y otras que terminan de entenderse cuando se tiene la oportunidad de verlas sobre un escenario. Para Ultraligera, Bogotá fue el comienzo de una historia que hasta ahora se había contado a través de discos, plataformas digitales y canciones que viajaron desde Madrid hasta Colombia.
La agrupación madrileña llegó por primera vez al país y se presentó el 4 de noviembre en el Teatro Astor Plaza, como punto de partida de su primera gira por Latinoamérica. Una visita que tuvo como eje la presentación de «Lapsus», su más reciente trabajo discográfico, y que representó un nuevo capítulo en el recorrido internacional de la banda.
Con una propuesta que transita entre el indie rock, el rock alternativo, el post-punk, el grunge y el pop, Ultraligera ha encontrado una identidad sonora en la que las guitarras, la intensidad instrumental y las emociones conviven sin demasiados filtros. Sus canciones hablan de contradicciones, relaciones, búsquedas personales y de esa necesidad de encontrar un lugar propio en medio del ruido cotidiano.
La noche también tuvo un acento bogotano. Sin Ausencia, agrupación local de pop rock alternativo, fue la encargada de abrir el concierto y preparar el escenario para el encuentro entre ambas propuestas. Dos proyectos de distintas geografías que compartieron una misma noche alrededor de la música alternativa.
Uno de los momentos especiales de la presentación llegó con «Que le vaya bien», canción que Ultraligera interpretó por primera vez en vivo como un regalo para Bogotá y una manera de corresponder al recibimiento de quienes acompañaron este primer encuentro.
Más allá de presentar un repertorio y recorrer las canciones de «Lapsus», la visita tuvo un significado particular: acercar a la banda a una comunidad que hasta entonces había seguido su música desde la distancia.
Para Ultraligera, Latinoamérica representa una nueva oportunidad de crecer, descubrir otros públicos y construir vínculos que vayan más allá de una presentación. Para Bogotá, fue la ocasión de conocer de cerca una de las propuestas emergentes del rock español.
Hay primeros conciertos que funcionan como una presentación y otros que dejan abierta la posibilidad de volver a encontrarse. El paso de Ultraligera por el Teatro Astor Plaza pertenece a esa historia que comienza cuando una banda cruza fronteras y descubre que, incluso a miles de kilómetros de casa, sus canciones también pueden encontrar un lugar.
